La paradoja de las armas

Para muchos profesionales, el arma de fuego es un requisito indispensable en el ejercicio de la protección ejecutiva. No pocos justifican esta creencia con el hecho de que la mayoría de los ataques contra los ejecutivos se efectúan con armas de fuego, de lo cual deducen que, de igual forma, estas se necesitan para defenderlos. Sin duda, tal conjetura puede parecer bastante lógica y razonable si no fuera por lo contundente de las estadísticas, las cuales señalan que, en situaciones reales, la efectividad de las armas en la protección ejecutiva es solamente del 5.3 %, como lo arroja este estudio.

 

Las armas de fuego resultan ser muy efectivas para los atacantes (ya que tienen un 94.7 % de probabilidad de éxito) pero bastante malas para los defensores, pues la probabilidad de que les sean útiles es realmente mínima. Esto se debe a múltiples factores, los cuales se describen y detallan en el libro Protección Ejecutiva en el Siglo XXI: La Nueva Doctrina.

Aquí solamente queremos destacar que hasta los equipos de protección más afamados, como el Servicio Secreto de Estados Unidos y la Seguridad Israelí, sucumbieron ante los agresores inclusive solitarios, a pesar de contar con una enorme ventaja tanto numérica como de armamento sobre los agresores.

 

De esto se desprende la “ecuación de la reacción”, la cual se refiere a que la capacidad de un equipo de protección ejecutiva para reaccionar es directamente proporcional a la ineptitud del propio agresor, ya que un ataque bien planeado y sorpresivamente ejecutado rara vez deja un espacio en el cual la reacción es humanamente posible. Esto lo atestigua Olivera Ćirković, ex integrante de la banda internacional Pink Panthers, famosa por sus ataques quirúrgicamente planeados contra objetos y personas a lo largo del mundo. En cientos de acciones, cuidadosamente preparadas, los guardias y escoltas armados de las víctimas nunca lograron realizar ni un solo disparo, antes, terminaron tirados en el piso con las manos en la nuca. Olivera nos platicará más sobre estos ataques y la manera de evitarlos en el EP Summit de este año en la CDMX.

Es claro que el uso de armas en la protección ejecutiva debe estar sujeto a un estudio de riesgo previo para cada servicio, estudio que, además, dependerá de múltiples factores. Lo que queremos destacar es que el uso de armas no necesariamente representa una herramienta indispensable, sino más bien auxiliar; y que las operaciones de la protección ejecutiva no deben estar centradas en su implementación, sino mejor aún en aquellas estrategias que permitan anticiparse y evitar los riesgos con el objetivo de salvar las vidas tanto de los ejecutivos como de los protectores.

Es claro que el uso de armas en la protección ejecutiva debe estar sujeto a un estudio de riesgo previo para cada servicio, estudio que, además, dependerá de múltiples factores. Lo que queremos destacar es que el uso de armas no necesariamente representa una herramienta indispensable, sino más bien auxiliar; y que las operaciones de la protección ejecutiva no deben estar centradas en su implementación, sino mejor aún en aquellas estrategias que permitan anticiparse y evitar los riesgos con el objetivo de salvar las vidas tanto de los ejecutivos como de los protectores.