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Executive Protection Academy

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Incidente con la caravana de Biden: ¿Casualidad o una puesta a punto?

En la noche del domingo 17 de diciembre, mientras el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y la primera dama abandonaban un evento con personal de campaña en Wilgminton, Delaware, un vehículo impactó contra una camioneta que formaba parte del convoy presidencial, utilizado para bloquear una calle durante el evento.

El incidente ocurrió justo cuando el mandatario salía de su sede de campaña, a una distancia de 40 metros, mientras caminaba en una “costura”. Tanto el presidente como los agentes del Servicio Secreto se detuvieron sorprendidos al escuchar el choque, dirigiendo su atención hacia el ruido durante casi 4 segundos, hasta que “despertaron” y evacuaron al presidente en su vehículo blindado.

Algunos usuarios en redes sociales trataron de justificar el comportamiento de los agentes; sin embargo, no se puede defender lo indefendible. Las “costuras”, es decir, las exposiciones al ambiente de mayor riesgo que se generan al caminar desde o hacia un vehículo, son escenarios donde han ocurrido la mayoría de los ataques a prominentes figuras públicas, incluyendo presidentes de Estados Unidos. No hay ninguna razón para que estas exposiciones no sean superadas lo más rápidamente posible en condiciones normales y, aún más, si sucede algo extraordinario en esos momentos, como fue el caso aquella noche. Puede ser entendible que un agente se quede observando para evaluar la amenaza, pero el protegido no tiene nada que hacer parado y expuesto en una “costura”, sino que debe ser evacuado inmediatamente.

En lugar de eso, tanto el presidente como los agentes se quedaron distraídos, como curiosos observadores, prolongando su exposición en la situación estadísticamente más peligrosa para el protegido. Los agentes del Servicio Secreto tardaron casi cuatro segundos en “despertar” y evacuar al mandatario en su vehículo blindado.

Explicamos más sobre las “costuras” en este video:

Sin embargo, en esta situación hay algo aún más preocupante. Poco tiempo antes del atentado contra el primer ministro serbio Zoran Djindjic en 2003, un automovilista estrelló su vehículo contra el convoy del mandatario serbio. En ese momento, todo parecía un incidente totalmente benigno; sin embargo, a la postre, resultó que este incidente era una “puesta a punto”, una prueba de reacción que los criminales hicieron para medir la respuesta del equipo de seguridad de la víctima, que fue ejecutada poco tiempo después.

Puedes obtener más información sobre las “puestas a punto” en este video:

La Casa Blanca informó que, en este caso, se trataba de un chofer alcoholizado y que era un incidente casual. Esperemos que así sea, aunque también sabemos que en la protección de un presidente nada puede ser tomado a la ligera, y los especialistas del Servicio Secreto son conscientes de ello. Sin duda, hay muchas lecciones que se pueden aprender de este incidente. Todos los que realizamos trabajo operativo sabemos que cometemos errores en nuestras misiones. Los agentes del Servicio Secreto, a pesar del mito que los envuelve, son seres humanos como todos nosotros, con aciertos y también con oportunidades de mejora. Los errores ocurren en los operativos, por lo que es importante extraer lecciones y mejorar los procedimientos para minimizar los daños que puedan ocasionar.

Esperemos que este incidente sea solo un caso aislado; sin embargo, si se tratara de una “puesta a punto”, estoy seguro de que los agentes obtendrán valiosos aprendizajes que los harán más efectivos en el futuro.

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