Drones: amenaza emergente en la Protección Ejecutiva.

A principios de noviembre de este año, el primer ministro iraquí, Mustafa Al-Kadhimi, salió ileso de un ataque cuando un dron cargado con explosivos impactó contra su residencia, en una zona de alta seguridad en Bagdad, Iraq, donde seis de sus escoltas resultaron heridos.

 

Si tomamos en cuenta que los grupos del crimen organizado en nuestro país ya están usando drones en sus enfrentamientos, es solo cuestión de tiempo para que estos artefactos sean utilizados en contra de algún ejecutivo en México.

 

Por esta razón, los especialistas en protección ejecutiva, de acuerdo con el estudio de riesgo para cada caso, deben considerar a los drones como una amenaza seria y buscar los mejores métodos para contrarrestarla.

Estas medidas van desde las redes contra drones, láser para derribarlos, el uso de águilas entrenadas y hasta sofisticados sistemas de inhibidores de uso exclusivo de las fuerzas federales, los cuales tienen un costo sumamente elevado.

 

Es importante señalar que, en muchas legislaciones, derribar un dron constituye un delito, y que también en diferentes países algunos dispositivos están restringidos legalmente, por lo que es muy importante tener claridad sobre las condiciones legales y normativas en nuestra zona de operaciones. Sin embargo, está claro que, ante una amenaza en contra de la vida del ejecutivo y la propia, debemos actuar de manera contundente.

Actualmente, las empresas Axis Communications y Dedrone están desarrollando en conjunto soluciones contra drones con plataforma multisensor integrada, que agrega datos de sensores de detección y analíticos de video avanzados, los cuales se alimentan con secuencias generadas por las cámaras de video en combinación con radares. Esta información combinada establece una detección en un área bastante extensa de hasta 5 km y manda una advertencia temprana, incluso antes de que dron despegue, permitiendo la localización visual del artefacto y su mitigación oportuna. Esto permite, a su vez, rastrear la trayectoria de vuelo del dron y revelar la ubicación del piloto, generando registros que se catalogan automáticamente y permiten proporcionar evidencias a las autoridades.

Independientemente del método que queremos usar, de acuerdo con los niveles de riesgo, condiciones legales y recursos económicos disponibles, es muy importante que empecemos a considerar seriamente esta amenaza emergente en nuestra planeación operativa. Muchas de las amenazas que antes se consideraban poco probables llegaron a causar mucho daño por ser desestimadas por los especialistas. Hay que estar un paso adelante y siempre listos para prevenir un primer ataque con drones y no esperar hasta que ocurra un segundo.